Educación en salud sobre el uso racional y la eliminación de medicamentos en una Unidad de Salud Familiar: posibilidades de actuación del farmacéutico
DOI:
https://doi.org/10.34019/1809-8363.2026.v29.47663Palabras clave:
Uso Racional de Medicamentos, Servicios Farmacéuticos, Logística Reversa, Educación en SaludResumen
Introducción: La educación para la salud, cuando está orientada al uso racional y a la disposición adecuada de medicamentos, es esencial tanto para la promoción y recuperación de la salud como para la preservación del medio ambiente. En este contexto, el farmacéutico desempeña un papel importante en la realización de actividades educativas dirigidas al uso racional, al almacenamiento adecuado y a la eliminación responsable de medicamentos vencidos o en desuso. El proceso de educación para la salud busca promover la corresponsabilidad y la autonomía de la población en relación con la correcta disposición de estos productos, así como ampliar la comprensión sobre los riesgos asociados a su eliminación inadecuada. Desarrollo: Se trata de una investigación cualitativa, de tipo relato de experiencia, fundamentada en la vivencia de un farmacéutico residente del Programa de Residencia Multiprofesional en Salud Familiar (RESMSF) de la Universidad Estatal de Feira de Santana (UEFS), en el desarrollo de prácticas de educación para la salud relacionadas con el uso racional y la disposición adecuada de medicamentos. A partir de la experiencia en una Unidad de Salud Familiar (USF), se elaboró un diagnóstico situacional con el objetivo de orientar las actividades de sensibilización mediante la identificación del problema, sus consecuencias y la definición de los objetivos generales y específicos. Posteriormente, se llevaron a cabo diversas actividades de educación para la salud dirigidas a la población adscrita, con énfasis en el uso racional y la disposición adecuada de medicamentos. Conclusión: La experiencia evidenció el potencial transformador de las acciones educativas para promover cambios de comportamiento, así como la contribución del farmacéutico, en articulación con el equipo multiprofesional, a la reducción del uso inadecuado y de la eliminación incorrecta de estos productos. De este modo, el farmacéutico asume un papel protagónico en la promoción del uso seguro y consciente de los medicamentos, contribuyendo directamente a la mejora de la calidad de vida de la población.




